¿Qué son los cigarrillos electrónicos de sistema abierto y cerrado?

Los usuarios veteranos saben que existe un sinfín de formas diferentes de vapear. Sin embargo, los que acaban de llegar al mundo de los cigarillos electrónicos desconocen cuáles son las diferencias entre los cigarrillos de sistema abierto y los de sistema cerrado. Las características de cada uno dan como resultado diferentes estilos de vapeo, y en esta guía analizaremos las diferencias de cada uno, así como sus ventajas.

¿Qué son los cigarrillos electrónicos de sistema abierto y cerrado?

Hay dos clases de cigarrillos electrónicos: los de sistema abierto y los de sistema cerrado. Hasta el momento, en España, blu® solo comercializa los cigarrillos electrónicos de sistema cerrado. Los dos operan de diferente modo.

La diferencia fundamental reside en el modo en el que el e-líquido se distribuye hasta el mecanismo calorífico. Los cigarrillos electrónicos de sistema abierto tiene un claromizador, y el e-líquido se rellena de forma manual. Los cigarrillos electrónicos de sistema cerrado funcionan mediante cápsulas con el e-líquido ya cargado. Estas cápsulas se enroscan directamente en la batería del cigarrillo electrónico. Los cigarrillos electrónicos de sistema abierto también cuentan con una boquilla extraíble, mientras que los de sistema cerrado están adheridos a la cápsula.

Las tres piezas básicas de los cigarrillos electrónicos de sistema abierto son la boquilla, el claromizador y la batería. En algunos casos, tanto la mecha como la bobina se pueden extraer; aunque estas piezas, en los modelos blu® permanecen fijadas dentro del claromizador.

Los cigarrillos electrónicos de sistema abierto tienen una estructura similar, ya que cuentan con una batería y una cápsula. La principal diferencia es que la cápsula, en este caso, no se pude rellenar, como sí ocurre con el claromizador.

¿Cuáles son las ventajas de los cigarrillos electrónicos de sistema abierto?

Esta clase de cigarrillos electrónicos, también conocidos como vape pens, son completamente reutilizables, dado que el e-líquido puede rellenarse tras agotarse. Además, suelen tener una calada más suave. Los cigarrillos electrónicos de sistema abierto poseen una batería más potente, de modo que la batería dura más una vez cargada por completo.

¿Cuáles son las ventajas de los cigarrillos electrónicos de sistema cerrado?

Los cigarrillos electrónicos de sistema cerrado, están listos para su utilización en cuanto se ensamblan y cargan. No hay necesidad de recargar e-líquido alguna, de modo que no hay nada de qué preocuparse cuando se agota un cartucho. Además, tampoco hay necesidad de cargar con ninguna clase de e-líquido adicional. El usuario puede desechar el cartucho o el cigarrillo de usar y tirar en cuanto este se haya acabado.

¿Cómo puedo sacarle todo el partido posible a mi cigarrillo electrónico de sistema abierto?

Los usuarios deben reparar en la cuestión del «sabor fantasma». Este término hace referencia al remanente de sabor que queda al intercambiar un e-líquido por otro. La mejor forma de evitar esta situación es contar con diferentes claromizadores para cada uno de los sabores que tengas, para así cambiarlos cuando cambies de sabor.

¿Cómo puedo sacarle todo el partido posible a mi cigarrillo electrónico de sistema abierto?

Se recomienda cargarlo con frecuencia, ya que esto optimiza la calidad de cada una de las caladas. Además, los kits blu® PLUS+ viene equipados con estuches para almacenar las baterías y cartuchos extra.

¿Qué es el cigarrillo electrónico de sistema cerrado myblu™?

El cigarrillo electrónico de sistema cerrado myblu® funciona, en resumen, de este modo: una cápsula de líquido de sabor se conecta a la batería del cigarrillo electrónico. Una vez esté cargado, el cigarrillo está listo para su utilización. Y con esto, lo único que tienes que hacer a continuación es inhalar a través del extremo de la cápsula.

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